
Es aquí donde reposa
de mi madre el cuerpo frío;
y es aquí donde el llanto mío
debe la tierra empapar.
Porque la tumba que guarda
nuestra reliquia más santa,
es la mansión sacrosanta
donde debemos llorar.
Que es la lágrima del cielo
don precioso para el hombre,
bálsamo rico, y sin nombre
que la alcance a reseñar;
ella sola, si sufrimos
sobre el alma fiera pena,
lava el dolor que envenena,
cura el intenso pesar.
Es la esencia que embalsama
del corazón la honda herida,
cuando se postra afligida
del espíritu la fe;
cuando la luz importuna
y las sombras preferimos
porque en las sombras sentimos
algo del ser que se fue.
Cuando sin fe ni esperanza
lloramos el bien perdido;
cuando es la vida un gemido,
un eterno sinsabor;
cuando la risa que asoma
a nuestro labio marchito,
es el lamento infinito,
de un infinito dolor.
(AUTOR Venancio Calderón)
15 de Agosto, Dìa de la Madre en Costa Rica,
Madre mía, hoy te haré un altar en mi Corazòn!
8 comentarios:
muy emocionante tu relato un abrazo
El corazón es el mejor lugar para evocar a la Madre, Capricornio... nada de tumbas... por lo menos para mi...
Un abrazo a la distancia...
Sean cuales sean las circunstacias en que se dan los nacimientos todos ellos parten del milagro que el universo nos dona en abundancia y absoluta generosidad: El Amor. Facultad que culturalmente la mayoría de los humanos no aprecian ni valoran ni tan siquiera en su mínima dimensión. Gracias Luis por abrir esta ventana a la inosencia y a la máxima manifestación del amor a través del verso y desde tu vivencia que a pesar de no tener presente en vida a tu madre es el mejor ejemplo y de humanidad que nos entregas con tanta emoción.
Un abrazo Capricornio de Luz!!!
Yo tengo a mis padres vivos y los disfruto cada vez que puedo. El poema esta muy intenso.
Me impresiono esa foto que pusiste en este post, me parte esa foto.
Saludos
Luis:
Honores para tu madre y ella desde el cielo, estoy seguro, está cuidandote y guiando tus pasos por el camino del bien.
Un poema lleno de mucho sentimiento.
Un abrazo para ti y otro para todas las madres de Costa Rica.
Un poema más que sentimiento y una imagen más elocuente que mil palabras.
La madre como dadora de vida, se da a sí misma en cuerpo y alma por sus hijos e hijas. Cuando su existencia termina, su legado no perece, basta ver obra en las caras de su descendencia para saber que siempre será inmortal.
¡Gracias por esta hermosa publicación!
Las tumbas son solo templos para guardar los restos humanos. La esencia del ser querido se sigue llevando internamente por siempre.
Unos días aflora más, otros se desvanece sin darnos cuenta.
Jamás el sentimiento de una Madre se puede olvidar, su perfume queda guardado en tu mente y el eco de las palabras son tan fáciles de recordar como tu propio nombre.
No obstante, esa tumba es un sitio especial. Es la pequeña joya de cemento que evoca hacia el cielo todo el cariño, por más fria que sea, será punto crucial en nuestra vidas, al igual que la existencia de cada uno.
Gracias por sus comentarios.
Gracias a Dios leí esto hasta hoy, porque si lo hubiera leído el día de las madres hubiera sido más duro. Hace 26 años este ser se convirtió en Luz pero ...aún duele que físicamente no esté. Gracias!
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