Yo no sé si me habré vuelto invisible para el mundo...
Es muy probable, pero nunca fui tan consciente de mi existencia como ahora, nunca me sentí tan protagonista de mi vida, y nunca disfruté tanto de cada momento de mi existencia.
Descubrí que no soy un príncipe de cuento de hadas. (¡¡Por suerte!! debe ser muy aburrido)
Descubrí al ser humano que sencillamente soy, con sus miserias y sus grandezas.
Descubrí que puedo permitirme el lujo de no ser perfecto, de estar lleno de defectos, de tener debilidades, de equivocarme, de hacer cosas indebidas, de no responder a las expectativas de los demás.
Y a pesar de ello.... ¡quererme mucho!
Cuando me miro al espejo ya no busco al que fui... Sonrío al que soy...
Celebro la posibilidad de elegir, a cada instante quien quiero SER,
me alegro del camino andado, de la experiencia que me dieron estos años.
Tan mal no me fue... ¡Estoy acá!
¡Qué bien vivir sin la obsesión de la perfección!
Después de todo cuando decidí, que no quería la perfección, comencé a accionar y a alcanzar objetivos, como bajar esos kilos que tanto pesaban en mi vida!
¡Qué bien no sentir ese desasosiego permanente que produce correr permanentemente buscando que todos te quieran! ¡¡¡Qué bueno está empezar a quererse y respetarse uno!!!
¡Qué maravilloso reconocer que la felicidad está tan cerca nuestro, tan relacionada con nuestras búsquedas y nuestros mágicos encuentros interiores!
Este es un nuevo año, un nuevo día, una nueva hora, estoy conmigo mismo...

12 comentarios:
Felicidades!!
Lo importante es que no eres invisible para ti mismo, y seguro que para algunos otros,tampoco.
Para mi no lo eres.Besos
¡Qué buen comienzo de año! te has aceptado tal como eres y estás aprendiendo a quererte. Maravillosa experiencia que todos deberíamos transitar.
Un abrazo
!Felicidades! sobre todo por haberte dado cuenta de lo importante que es estar agusto con uno mismo, ya sabes , la edad es algo relativo, como el tiempo. Un beso
Por dicha que no eres un príncipe azul, ya que esos se destiñen en la primera lavada jaja.
Interesante eso que dices de la invisivilización, algo que se da mucho en las sociedades modernas.
No hay nada mejor que sentirse vivo y agradecido con Dios por todas las cosas buenas y malas que hemos recibido en nuestras vidas.
Yo decidí ser feliz en la tierra de los vivientes, y me siento dichoso, que para las personas que me aman y yo amo, no paso desapercibido.
Excelente post y excelente reflexión.
Saludos
Hacernos invisibles no creo y si. Todo lo dictamos. Nosotros.
Lo fundamental es estar en paz y tranquilidad con uno mismo, el resto llega por inercia. Muy profunda reflexión que expresa algo que hacía tiempo había notado en tus publicaciones (no son esos quilos de más)
Saludos Luis!!!
A mi me pasa lo mismo...
Salvo que en mi caso estoy feliz de no ser la Princesita del cuento... jajajaja
"¡Qué maravilloso reconocer que la felicidad está tan cerca nuestro, tan relacionada con nuestras búsquedas y nuestros mágicos encuentros interiores!
¡Qué suerte haber comprendido que la magia y el poder no están en el afuera, sino en mí!"
Un abrazo querido amigo!!!
Lo importante es miranos nosotros mismos y vernos. Invisibles para los demas que nos miran pero no nos ven. Recibe un cordial saludo.
Gracias por tu escrito, hoy necesitaba seguramente leer esto......y no sera casualidad que haya aterrizado por aqui.
mil besos desde Barcelona.España
Gracias por un texto tan positivo y cn el que me uno totalmente. Y gracias por el mensaje que me dejaste en el blog al que he vuelto por muchas razones, y una es ésta que apuntas, porque puedo asumir mis errores, y también porque no puedo dejar de ser quien soy. Gracias una vez más.
Un abrazo
Gracias amigos por sus comentarios. En verdad cuanto más viejo se hace uno, más reflexivo, más valoro el existir y admiro más todo lo que me rodea y con quienes comparto.
Saludos.
cuando dedicas el tiempo a sentir,a ser como eres,a darte a ti mismo has subido un escalon que te lleva a la gloria...felicidades!!!!
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